Cette fiche a été rédigée dans le cadre du projet d’Atlas encyclopédique des Petites Iles de Méditerranée, porté par le Conservatoire du Littoral, l’Initiative PIM, et leurs nombreux partenaires.
This sheet has been written as part of the encyclopedic Atlas of the Small Mediterranean Islands project, carried out by the Conservatoire du Littoral, the PIM Initiative and their numerous partners.
(https://pimatlas.org)

ISLA

Cluster : Golfo de Vera Sur

Subcuenca : ESPAÑA

San Andrés

Autores :

Juan C. NEVADO (JA), Mariano PARACUELLOS (JA), Emilio GONZÁLEZ-MIRAS (JA) & Miguel A. GÓMEZ DE DIOS (JA)

Fecha de creación : 31/12/17

San-Andres2
Ayuntamiento Carboneras
Archipiélago
Superficie (ha) 1,5549
Lineal costero (metros) 546
Distancia a la costa (Millas Náuticas) 0,211663
Altitud máxima (metros) 15
Coordenadas geográficas Latitud 36,992686
Longitud -1,885721
Propiedad   

 

Organismo gestor Direccion General de espacios naturales y participation ciudadana. Consejeria de medio ambiente. Junta de Andalucia
Figura de protección nacional Monumento  natural (ES), 2003
internacional Lugar de Interés Comunitario  / ZEC Marine

Área especial de conservación, 2012


Descripción general


La Isla de San Andrés es una pequeña isla rocosa, con forma de ballena y una extensión de 1’5 ha, la cual se encuentra frente al pueblo de Carboneras a 400 m de la Playa de la Puntica. Constituye uno de los elementos naturales más representativos de la localidad. En ella se mezclan características muy significativas desde puntos de vista  diferentes, entre las que se pueden destacar su cercanía a la costa y su baja altura, lo que permite el asentamiento y nidificación de una colonia de aves marinas.

La morfología de la isla se presenta como un promontorio que, en su punto más alto, se eleva unos 14 m, desplazado hacia el Sur, con una fortísima pendiente en dirección N-S, prácticamente acantilada, mostrando una pendiente más suave en sentido contrario. En la zona Norte aparecen dos grandes cavidades, una inundada por el mar que penetra unos 10 m bajo el suelo del islote, y otra más superficial, utilizada normalmente como zona de desembarco. La naturaleza volcánica de la Isla de San Andrés le da un carácter agreste, tanto en la superficie como en el fondo marino, donde se observan los restos de un pequeño cráter volcánico, y numerosas grietas y cuevas que albergan a una importante fauna marina, como meros, castañuelas, doncellas, morenas, tordos, sargos, mojarras, dobladas y espetones. 

Estado de conocimiento


Ornitólogo en la Isla de San Andrés

Medio terrestre : Desde 1995 se viene realizando un control anual de la colonia de cría de aves marinas en su superficie. 20 años en los que, de forma ininterrumpida, se han estado tomando datos acerca del número de parejas de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) que nidifican en su suelo (CMAOT, 2015). Durante abril de 2015 se realizó una expedición multidisciplinar al enclave donde se muestrearon tanto la composición florística, como faunística de invertebrados y vertebrados de la isla.

 

Medio marino : Son pocos los estudios realizados de los fondos marinos, estos se reducen a la cartografía bionómica realizada por el Ministerio de Medio Ambiente (2008) y al seguimiento periodico que, desde 2004 hasta la fecha, realiza la Consejeria de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucia.

Valores relevantes


Cormoranes durmiendo en Isla de San Andres

Culturales : Recientemente se han descubierto unos enterramientos del s. XV. Estos se sitúan en una pequeña planicie protegida de los vientos de levante, en la zona más elevada del islote. Llama la atención que en este lugar, cuyas características geológicas y geomorfológicas dificultan la producción de suelo, exista una zona con abundante tierra vegetal, que probablemente fue llevada allí para realizar dichos enterramientos, en un extraño rito de inhumación en un lugar alejado de la costa y que, en principio, no permitía esa actividad.

 

Geológicos : De naturaleza volcánica, su origen se sitúa en el Neógeno (Terciario), es decir, hace unos 15 a 5 millones de años, mostrando un volcanismo calco-alcalino, bordes tectónicos activos. Está formada por materiales conglomerados calcáreos, margas y calizas arrecifales, todo bastante transformado como consecuencia de la erosión marina, que actuá sobre la primitiva morfología volcánica. El origen volcánico de la isla se pone de manifiesto al introducirnos en las aguas e inspeccionar los fondos marinos circundantes. Cerca de ella encontramos una gran cavidad que se corresponde con parte de un cráter volcánico. Además, los fondos se caracterizan por tener numerosas cornisas, grietas y pequeñas cuevas, lo que permite el asentamiento de una interesantísima fauna.

 

Biodiversidad terrestre : Las peculiares características del islote, como son la dureza del suelo, la escasez de agua y la usual falta de tierra vegetal, conforman la existencia de una vegetación escasa muy singular que se establece en las pequeñas grietas y rellanos. Son plantas pequeñas y efímeras, de tipo cormofítica adaptadas a soportar las duras condiciones de salinidad. Si bien en la bibliografía de la isla se citan especies como el hinojo (Crithmun maritimun) y la saladina (Limonium virgatum), en la expedición realizada en el mes de abril de 2015 solo se constató la presencia de siete especies de plantas: Amarantus viridis, Chenopodium murale, Malva durieui, Mesembriantemun nodiflorum, Patellifolia patellaris, Spergula cf. bocconei, Suaeda vera (PAVON et al. 2015). Hay una colonia de cría de Gaviota patiamarilla fluctuante en número, pero que no supera en cualquier caso las 300 parejas (PARACUELLOS Y NEVADO, 2003; CMAOT, 2015). También se ha detectado la cría de la lavandera blanca (Motacilla alba), la cual utiliza las oquedades de la isla para ubicar sus nidos. Otras aves, normalmente de paso, reposando o divagantes,  que pueden observarse en la isla o sus proximidades son, como más usuales, la pardela cenicienta (Calonectris borealis), el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), el alcatraz atlántico (Morus bassanus), la garceta común (Egretta garzetta), la gaviota reidora (Larus ridibundus), la gaviota sombría (Larus fuscus), la gaviota de Audouin (Larus audouinii), el charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis), andarríos chico (Actitis hypoleucos) o el martín pescador (Alcedo atthis). En lo que se refiere a los mamíferos terrestres no se conocen especies en su suelo emergente, sin tan siquiera citarse a los roedores. Entre los reptiles tan solo se ha detectado la presencia de la salamanquesa común (Tarentola mauritanica), aunque en muy bajo número y muy localizada en una zona de grietas en la parte sur. Los invertebrados son el grupo taxonómico más amplio de esta isla, al estado de conocimiento hasta el momento era prácticamente inexistente. No obstante, tras el muestreo realizado en abril de 2015 se han contabilizado un número importante de especies. De un modo provisional podríamos cuantificarlas en torno a 55 taxones, diferenciado en dos Phylum (Artropoda y Mollusca). No obstante, numerosos especímenes aún se encuentran en estudio y aún podrían aportar valiosas novedades a la fauna local de invertebrados. En cualquier caso, el muestreo de una sola mañana solo ha podido permitir realizar una primera aproximación a la fauna de invertebrados de la isla, los muestreos nocturnos hubieran arrojado probablemente una mayor cantidad de especies, como ocurre en otras islas mediterráneas como las Columbretes (ESPAÑOL, 1958). Los moluscos son escasos tanto en especies como en cantidad de población, si bien los crustáceos se encuentran relativamente bien representados, a tenor de las dimensiones de la isla, y ocupan distintos hábitats, desde la línea intermareal hasta las oquedades en las grietas de las rocas de las zonas altas de la misma. Existen diversos grupos de depredadores, arañas, geofilimorfos, estafilínidos, forficúlidos, antocóridos, algunos parasitoides como los ichneumónidos, así como artrópodos sociales como los formícidos. También existen especies capaces de desplazarse largas distancias [algunos noctuidos, dípteros como Lucilia sericata  (Meigen, 1826), coleópteros como Gonocephalum (Gonocephalum) rusticum (Olivier, 1811), etc.], y otras ápteras o con dificultades para realizar vuelos largos que no pueden haber llegado a las islas por medios propios (algunos coleópteros y heterópteros, lepismátidos, etc.). Todos estos taxones aprovechan algunos de los diversos recursos y microhábitats que brindan las islas, el tipo de vegetación, los restos orgánicos, las grietas húmedas, las charcas salinizadas, las aves marinas, etc. Por su parte, el orden más numeroso en especies es el de los coleópteros, aunque sin duda el más cuantioso en población es el de los dípteros, probablemente beneficiado por la cantidad de desechos que genera el rompiente de las olas en la orilla y la presencia de aves marinas. Estas aves condicionan el hábitat y regulan el establecimiento de determinados invertebrados en las islas donde se ubican. Los grandes escarabajos (Phyllognathus excavatus Forsters, 1771, Pimelia perezi Senac, 1887, etc.) podrían ser atractivos para las gaviotas, de modo que sus poblaciones se encuentran condicionadas según su detectabilidad y caza por tales vertebrados tierra adentro. Se encontraron larvas de P. excavatus debajo de un nido de gaviota patiamarilla recientemente abandonado, sin que localizáramos restos de este escarabajo en ninguna otra parte de la isla. Una de las hipótesis de su posible presencia en ese lugar concreto es el traslado de una hembra grávida desde la zona continental por parte de una gaviota. El grupo de los tenebriónidos es el más representado, generalmente con especies detritívoras adaptadas a las condiciones de la ínsula, los nidos de las gaviotas son un lugar idóneo para el desarrollo de las larvas de esta y otras familias de escarabajos tal y como se plantea en AGUIRRE (2006). Se han observado especímenes con cierta singularidad, ya sea por su rareza o por el extraño hábitat que han colonizado, como los hidraénidos, los estafilínidos, o los apiónidos entre los coleópteros, Haploembia cf. solieri (Rambur, 1842) entre los embiópteros, o el endemismo ibérico Lepisma baetica Molero, Gaju, Bach & Mendes, 1992, y entre los dípteros Asteia caesia Lyneborg, 1969 (segundo registro para Andalucía) y Tethina munari Carles-Tolrá, 1992 (primer registro para el sur de la Península Ibérica) (Carles-Tolrá & Gómez de Dios, 2016).

 

Biodiversidad marina : Las comunidades vegetales marinas están representadas por un amplio abanico de especies que se reparten por los alrededores de la isla y a diferentes profundidades. Así, en el entorno de la isla se suceden las distintas biocenosis. En la zona intermareal solamente aparecen algunos líquenes y diminutas algas como la Valonia utricularis, pero a medida que vamos descendiendo se observa una mayor riqueza donde destacan las praderas de Posidonia oceanica, que poseen un estado de conservación bueno junto a fondos arenosos. También están representadas biocenosis del infralitoral calmo, con Cystoseira y el coralígeno con facies de gorgonias.

El ambiente subacuático de la isla, con las cavidades, cornisas, etc., permite el asentamiento de una rica y variada comunidad de peces, donde se observan meros (Epinephelus guaza) y corvinas (Sciaena umbra), que encuentran refugio en las pequeñas oquedades, y otros como sargos (Diplodus sargus), mojarras (diplodus vulgaris), obladas (Oblada melanura): espetones (Sphyraena sphyraena). También podemos ver cangrejos (como por ejemplo Pachigrapsus marmoratus, Eriphia berrucosa), cefalópodos como la jibia (Sepia officinalis) o el pulpo (Octupus macropus y Octopus vulgaris) y, dentro de las praderas de posidonia, aparecen especies tan singulares como la nacra (Pinna nobilis). Por último, no es raro ver depredadores como la morena (Muraena helena), el congrio (Conger conger) y el pez luna (Mola mola), visitante este último pelágico ocasional de la isla.

Debe hacerse mención a la presencia en el espacio de una serie de especies protegidas por la legislación como son el liquen marino (Lithophyllum byssoides), posidonia, seba (Cymodocea nodosa), vermetido (Dendropoma petraeum), nacra (Pinna nobilis), puercoespín marino mediterraneo (Centrostephanus longispinus), estrella de capitan pequeña (Asterina pancerii). 

Amenazas


Medio terrestre : El desembarco sin autorización. Las elevadas poblaciones de gaviota patiamarilla. Aporte de plásticos y residuos agrícolas por viento y derivas marinas.

Especies invasoras : Hasta hace pocos años, se observaba la presencia de chumberas (Opuntia ficus-indica) en la isla, que en la actualidad han desaparecido. No obstante, aún está por estudiar otras posibles especies invasoras dentro del grupo de los invertebrados.

 

Medio marino :

Contaminación : La cercanía de la isla a la costa y, en particular, al núcleo urbano, podría afectar negativamente al medio marino por la existencia de un emisario submarino que vierte los residuos urbanos al norte de la isla, en fondos de arena.

Sobrefrecuentación : Otro posible impacto puede provenir de la facilidad de acceso tanto a pescadores artesanales y deportivos, como a buceadores. Varios centros de buceo de Carboneras desarrollan su actividad en la isla dentro del LIC y Monumento Natural, principalmente en 3-4 puntos de inmersión. La fragilidad de algunos fondos (coralígeno) y el gran número de buceadores que puede concentrarse, principalmente en verano, hacen peligrar algunos de los elementos más amenazados y frágiles de sus fondos.

Garreo de anclas : La afluencia de barcos de recreo ejerce una gran presión para la conservación de los fondos. Por tal motivo se han instalado boyas de fondeo en los puntos de interés del entorno de la isla, para la práctica del buceo, con lo que se evitara el fondeo directo sobre las praderas de posidonia.

Gestión y conservación


Investigador en la Isla de San Andrés

La Isla de San Andrés se declaró Monumento Natural en 2003. En ella no se permite la visita si no es con fines didácticos o científicos. Tampoco está permitida la pesca, captura o recogida de las especies de fauna y flora. El buceo recreativo está permitido con autorización previa y el fondeo está regulado a través de la instalación de boyas.

 

Estrategia de gestión : Es necesario planificar el estudio en profundidad del entorno respecto a la fauna invertebrada de las islas y su relación con el ecosistema. Para ello se deben planificar acciones poco agresivas pero que obtengan resultados suficientes para poder valorar el estado de conservación en el tiempo. Sería recomendable estudiar las posibles diferencias morfológicas de algunas especies de insectos con las mismas especies de la zona continental. La aparición de nuevos taxones puede ser una nueva razón que afiance la protección de este enclave. 

Bibliografía básica de consulta


  1. Aguirre, A. (2006). Adaptación y supervivencia: Los invertebrados terrestres. Capítulo IX. In: Paracuellos, M.; Nevado, J.C. y Mota, J.F. (dir): Entre África y Europa. Historia Natural de la Isla de Alborán. Pp. 130-147. RENPA, Consejería de Medio Ambiente (Junta de Andalucía). Sevilla.

  2. Carles-Tolrá, M. & Gómez de Dios, M.A. (2016). Algunos dípteros capturas en las pequeñas islas almerienses del Mediterráneo (España: Almería) (Insecta: Diptera). Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa (S.E.A.), 58: 153–156.
  3. CMAOT (2015). Programa de Emergencias, Control Epidemiológico y Seguimiento de Fauna Silvestre. Reproducción de aves acuáticas y terrestres 2015. Provincia de Almería. Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio (Junta de Andalucía). Inédito.
  4. Español, F. (1958). Contribución al conocimiento de los artrópodos y moluscos terrestres de las Islas Columbretes. Miscelánea Zoológica, 1 (1): 3-38.
  5. H. Castro Nogueira, F. Molina Vazquez y otros (2003). Monumentos Naturales de Andalucía. RENPA, Consejería de Medio Ambiente (Junta de Andalucía). Sevilla.
  6. Paracuellos, M. y Nevado, J. C. (2003). Nesting seabirds in SE Spain: distribution, numbers and trends in the province of Almería. Scientia Marina, 67: 125-128.
  7. Pavón, D.; Paracuellos, M.; Thévenet, M.; Lahora, A. y Mota, J. F. (2015). Flora amenazada de los islotes costeros de Almería (España). VIII Congreso de Biología

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