Culturales : Su nombre proviene (aunque también se la conoce como Islote de Ambolo), según la historia popular, en honor de un marino local, llamado Bartolomé, que estuvo en la tripulación de unos de los barcos comandados por Cristóbal Colón en su descubrimiento de América, a su vuelta, el marqués de Dénia, le distinguió con el honor de darle ese nombre a uno de los islotes de sus costas. La orografía intrincada de la zona, hacían de ella un refugio idóneo para los piratas, moriscos, o corsarios, por lo que en la costa peninsular más próximo al islote se construyó una torre vigía en el siglo XVI, para proteger a la población de Xàbia, y evitar la recalada en la ensenada de la Granadella. Estas incursiones de los piratas berberiscos, duraron hasta 1830. En los acantilados más próximos se desarrollaba hasta hace unas décadas una de las modalidades más singulares de pesca, conocida como “les pesqueres”. Consistían en instalar cañizos, pequeñas casetas o apostaderos sobre pequeñas oquedades en los acantilados, a veces con desniveles de más de doscientos metros, a los que se debía acceder a través de escalas de cuerda, ramas, etc., y desde las cuales se realizaba una pesca nocturna desde el acantilado con caña, para pescar calamares, sepias, jureles, etc. La actividad se efectuaba principalmente de enero a abril, y se gestionaba por derechos consuetudinarios, siendo heredadas o vendidas sus derechos de pesca (BUIGUES I VILA, 2007).
Geológicos : formada por rocas calizas cretácicas.
Biodiversidad terrestre : En esta mole calcárea encontramos algunos pequeños fragmentos con formaciones de matorral (Erico – Lavanduletum dentatae), apareciendo en sus claros algunos retazos de pastizales del Teucrio – Brachypodietum ramosi, comunidades formadas por especies vivaces o anuales, entre las que domina el lastón (Brachypodium retusum). Aunque la comunidad vegetal dominante viene representada por pastizales kársticos y basófilos (Alysso – Sedion albi), con plantas anuales, geófitos y plantas crasas (mayoritariamente del género Sedum) que colonizan superficies pedregosas, repisas de cantiles en suelos incipientes y rocosos. En los cantiles verticales encontramos la comunidad vegetal de pendientes rocosas calcícolas con vegetación casmofítica, donde las plantas colonizan oquedades y fisuras que contengan algo de sustrato, con especies como Scabiosa saxatilis (escabiosa de roca), Hippocrepis valentina (herradura de roca) y Sarcocapnos saetabensis (rompepiedras). En la parte basal de estos cantiles, en aquellos pocos lugares donde la pendiente se suaviza, aparecen unas plataformas que son colonizadas por el hinojo marino (Chrithmum maritimum) y distintas especies de saladillas (Limonium rigualii y L. scopulorum), sometidas al viento y a la salpicadura y los aerosoles marinos. Varios son los endemismos valencianos encontrados en la isla: Centaurea rouyi, Hippocrepis valentina, Limonium rigualii, Sarcocapnos saetabensis y Scabiosa saxatilis.
Fauna : En relación los vertebrados, encontramos eslizones (Chalcides bedriagai), tres especies de lagartijas, la lagartija ibérica (Podarcis hispanica), la colilarga (Psammodromus algirus) y la cenicienta (Psammodromus edwarsianus), y la salamanquesa común (Tarentola mauretanica). Hay en la Isla una colonia de Gaviota patiamarilla (unas 100 parejas) y nidifica una pareja de Halcón peregrino (Falco peregrinus).
Biodiversidad marina : Los fondos del islote son de gran belleza paisajística, sobre todo por la claridad de las aguas, y el fuerte gradiente de profundidad, que generan un complejo mosaico de biocenosis propias de los sustratos rocosos. Las comunidades marinas presentes son las propias del Mediterráneo occidental en su vertiente meridional. La amplitud de la franja supralitoral es mayor en la cara norte de la isla, donde alcanza los 4 m, debido al mayor hidrodinamismo proveniente de los vientos de gregal (NE), que en la cara sur, donde apenas llega a los 2m. En la vertiente sur, este menor hidrodinamismo permite una mayor acumulación de sustratos arenosos en los fondos que albergan una densa pradera de Posidonia oceanica, que alcanza los 20m de profundidad. En la parte más distal del islote y en la vertiente norte, por contra los sedimentos son de mayor tamaño, con una presencia casi testimonial de las praderas de P. oceanica. Al pie del islote, sobre sus paredes rocosas, se instalan diversas biocenosis de la roca infralitoral, que en función de su mayor o menor iluminación, albergan especies fotófilas o esciáfilas, o de condiciones batida o calmadas. Entre éstas, se destaca la biocenosis fotófila de la roca superior infralitoral en modo batido, con un desarrollo importante de comunidades de Cystoseira spp. En la cara norte, la franja superior, con mayor pendiente, está dominada por el alga calcárea Ellisolandia elongata, y a niveles inferiores por la biocenosis esciófila de la roca infralitoral, con importantes recubrimientos de Peyssonnelia sp.
La parte más profunda del acantilado está colonizado por la biocenosis del precoralígeno, con un desarrollo algal algo limitado debido a las menores condiciones de iluminación. Esta biocenosis está presente en la parte profunda de la cara norte y la parte distal del islote. A mayor profundidad, en torno a los 25 m, y sobre sustratos de sedimentos gruesos se desarrolla la biocenosis de los fondos detríticos costeros en su facies de aspecto típico, con gravas de origen biológico o rodolitos, donde también es posible advertir la presencia de Cystoseira zosteroides. Debe destacarse también la presencia de algunas pequeñas cuevas de apenas algo más de un metro, y la conocida como “cueva del delfín”, en la cara sur, una cueva con una longitud de unos 15 m, en la que sobre un fondo limoso hay un esqueleto de un delfín, elemento que sirve de reclamo para numerosos buceadores que realizan la inmersión en este islote.