Cette fiche a été rédigée dans le cadre du projet d’Atlas encyclopédique des Petites Iles de Méditerranée, porté par le Conservatoire du Littoral, l’Initiative PIM, et leurs nombreux partenaires.
This sheet has been written as part of the encyclopedic Atlas of the Small Mediterranean Islands project, carried out by the Conservatoire du Littoral, the PIM Initiative and their numerous partners.
(https://pimatlas.org)

ISLA

Cluster : Columbretes

Subcuenca : ESPAÑA

Isla La Foradada

Autores :

Diego KERSTING (Consultor) & Juan JIMÉNEZ (Generalitat Valenciana)

Fecha de creación : 31/12/17

colum_foradada
Ayuntamiento Castellon de la Plana
Archipiélago
Superficie (ha) 1.6942
Lineal costero (metros) 813
Distancia a la costa (Millas Náuticas) 27.1112
Altitud máxima (metros) 55
Coordenadas geográficas Latitud 39,874687
Longitud 0,670816
Propiedad  Communidad de Valenciana (100%)
Organismo gestor Secretaría General de Pesca Marina
Figura de protección nacional Parque natural (ES), 1988

Reserva natural (ES), 1994

Reserva marina (ES), 1990

internacional ASPIM, 2001

Lugar de Interés Comunitario, 1997

Zona de Protección Especial ZPS (Directiva_aves), 1990


Descripción general


La Foradada se sitúa a unos 2.3km al SO de L’Illa Grossa y tiene una superficie de 1,63 ha con una altura máxima de 55m sobre le nivel del mar. Presenta una forma triangular, con una longitud máxima de 240m. Su nombre le viene de un gran arco natural orientado al SO que adorna el pequeño fondeadero de la isla. Muy próximo se localiza el islote de El Lobo, de 0,47has y con 37 metros de altura, separado de La Foradada por un estrecho canal acantilado. Un poco más alejado está el Islote Mendez Núñez, de sólo 11 m de altitud.

Además de las características comunes con el resto de islas de Columbretes, fondos rocosos con un denso recubrimiento algal que acaban en fondos detríticos y maërl, los fondos de La Foradada presentan dos características casi exclusivas: un gran arco sumergido y una extensa pradera de la fanerógama marina (Cymodocea nodosa)

Estado de conocimiento


Medio terrestre : Dado su pequeño tamaño y difícil acceso, La Foradada ha recibido escasas visitas y no ha albergado ninguna instalación, siendo la primera exploración la del archiduque Ludwig von Salvator en 1894. Una peculiar lagartija negra recogida por pescadores en este islote dio el primer nombre a las del archipiélago, bautizadas por Boscá en 1916 como Lacerta muralis atrata, aunque estos ejemplares melánicos son muy raros en Columbretes. El estatus taxonómico de esta lagartija endémica de Columbretes está en discusión entre los que la elevan al rango de especie (Podarcis atrata, CASTILLA et al, 1998) o lo mantienen como subespecie (Podarcis hispanicus atrata, CARRANZA et al, 2004).

 

Medio marino : Al igual que en resto de fondos marinos de Columbretes, los primeros trabajos de investigación datan de finales de los años 70, a partir de este momento se realizan trabajos puntuales hasta la década de los 90, momento en el que empieza el seguimiento sistemático y periódico de la langosta roja (IEO). Desde el año 2000 se desarrolla en la reserva marina un extenso programa de seguimiento científico periódico de la flora y fauna de los fondos marinos de Columbretes, incluidos los de La Foradada, dirigido a la obtención de información de utilidad para su gestión y protección. Durante estos años se ha evaluado, al menos con frecuencia anual, el estado de las principales poblaciones y comunidades, la evolución de las especies invasoras y sus posibles efectos sobre las comunidades autóctonas.

Valores relevantes


Culturales : Las más llamativas huellas de la actividad humana en este islote son los restos de proyectiles y los obuses incrustados en las rocas y dispersos por los fondos marinos, recuerdo de cuando esté y otros islotes fueron utilizados como campo de tiro por la armada española desde el siglo XIX y, a partir de mediados del XX, por la aviación. La utilización de las Columbretes como blanco por la fuerza aérea norteamericana en los años 70 y su posible impacto sobre las aves marinas, fue uno de los detonantes de las primeras propuestas de protección.

Otra huella de la actividad humana es el derrumbe de parte del arco natural que da nombre a la isla, que se dice fue realizado por los servicios de guardacostas y hacienda para destruir una cueva donde se escondían alijos de contrabando.

 

Geológicos : Los materiales volcánicos que conforman La Foradada son de tipo fonolítico, correspondientes a erupciones mucho más antiguas que las de l’Illa Grossa.

 

Biodiversidad terrestre : Al ser más pequeña que L’Illa Grossa, La Foradada acoge muchas menos especies de invertebrados y plantas que aquella, aunque tiene alguna singularidad. Aparte de la mencionada población de lagartijas, se encuentra otra en el Islote de El Lobo, descubierta en los años 80 del pasado siglo. Por otra parte, fue aquí donde primero nidificó el Cormorán moñudo en 1991, iniciando la colonización del archipiélago. Por lo demás, se reproducen en esta isla el Halcón de Eleonor y todas las aves marinas de Columbretes, incluyendo ocasionalmente a la Gaviota de Audouin. En cuanto a la vegetación, hay que destacar que en este islote se encontraba la mejor población de la Alfalfa Arborea (Medicago citrina) del archipiélago (ALONSO et al., 1987).

 

Biodiversidad marina : La roca de la cara Este de La Foradada se sumerge abruptamente en el mar, donde los acantilados rocosos pueden llegar a ser prácticamente verticales, penetrando hasta los 30-40m de profundidad, donde empieza el detrítico. Sin embargo, en su vertiente de poniente las paredes de roca alcanzan escasamente los 5-10 de profundidad, dando paso a un fondo de bloques de poca pendiente entre 10 y 20m, que se caracteriza por un denso recubrimiento del alga (Cystoseira balearica). Estos fondos dan paso hacia el este a una gran pradera de la fanerógama marina (Cymodocea nodosa), que se desarrolla hasta sobrepasados los 30m de profundidad sobre sedimento detrítico en las zonas más someras y sobre fondos de maërl en las más profundas. Cabe reseñar la peculiaridad de la combinación de la pradera de C. nodosa con fondos de tipo detrítico o maërl, no descrita en otros lugares excepto en los fondos de Columbretes (TEMPLADO & CALVO, 2002). En el interior de esta pradera se desarrollan densas poblaciones mixtas de las nacras (Pinna nobilis y P. rudis), siendo esta última especie menos abundante. Hacia el suroeste el fondo rocoso de poca pendiente va ganando profundidad y alberga comunidades de algas profundas dominadas por (Cystoseira foeniculacea f. latiramosa y Sargassum acinarium). Quizá una de las características más singulares de los fondos de La Foradada sea el gran arco de roca que se localiza al sur de la isla, de orientación y aspecto parecido al gran arco emergido que da nombre a la isla y que se abre entre 5 y 20m de profundidad. Las paredes de este arco están tapizadas por una colorida comunidad esciáfila dominada por esponjas, briozoos y antozoos y entre la que son frecuentes los pequeños reclutas de langosta (Palinurus elephas), que se refugian en pequeñas grietas y agujeros. En la base del arco sumergido y en sus inmediaciones se localizan varias cuevas de distinto tamaño que sirven como refugio al crustáceo decápodo (Scillarides latus) en época de reproducción. El arco da paso a un largo canal poco profundo tapizado por algas fotófilas que discurre entre La Foradada y el Islote El Lobo. Como ocurre de forma generalizada en los fondos de Columbretes las poblaciones de peces se encuentran bien conservadas y con una amplia representación de especies (por ejemplo, meros Epinephelus marginatus, sargos Diplodus sargus, dentones Dentex dentex, escorpas Scorpaena scrofa, corvas Sciaena umbra).

Amenazas


Medio terrestre : La isla es de acceso prohibido por lo que la presencia humana es prácticamente  nula, excepto ocasionales visitas de investigadores y guardas. Sólo se ha señalado una posible relación negativa entre el Halcón de Eleonor y la frecuentación de barcos en verano, al ser la época cuando empieza la reproducción de esta especie. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la isla más frecuentada por barcos (l’Illa Grossa) también es la que acoge mayor número de parejas nidificantes de halcones (cuadro 1).

CUADRO 1 : El halcón de Eleonor y el turismo. Por Juan Jiménez (GVA).


La frecuentación de Columbretes se centra en el verano, cuando visitantes y embarcaciones se acercan en mayor número a las islas. Esta temporada coincide con la de la reproducción del Halcón de Eleonor (Falco eleonorae), que pone sus huevos a finales de julio para que los pollos nazcan a final de verano y puedan aprovechar el paso otoñal de aves para alimentarlos.

Foto : Halcón de Eleonor en Illes Columbretes. Autor: Carlos Pache

 

Esta superposición entre la época de mayor sensibilidad para la especie y la de mayor frecuentación de visitantes generó cierta preocupación. En el análisis realizado  por MARTÍNEZ-ABRAÍN ET AL. (2002) se concluía que el aumento de los barcos durante el periodo 1992 a 2000 no había afectado a la población de halcones, pero sí a su distribución, disminuyendo los nidos en una de las islas más frecuentadas como fondeadero (La Foradada).

Sin embargo, si examinamos los datos sobre un periodo más largo, se observa que los halcones no han dejado de aumentar en Columbretes, a pesar de los ascensos y descensos en la frecuentación de barcos (Figura 1). L’Illa Grossa, la más frecuentada pero también la más grande, mantiene la mayor población de halcones (con un promedio de 27,4 parejas para el periodo 2011-14). De las menores, La Ferrera es la menos frecuentada y tiene más parejas (media 17,3 para 2011-14) que La Foradada (media 7,0), más visitada, aunque su población también ha aumentado tras la protección del espacio.

Figura 1: Media interanual de barcos visitantes en verano (julio a septiembre. Fuente: Ministerio de Agricultura) y de parejas de Halcón de Eleonor reproduciéndose en Columbretes (Fuente: GVA).

Gestión y conservación


Medio terrestre : Su gestión se centra en vigilar la prohibición de desembarcar en ella y no se interviene en los procesos naturales. La única excepción es la lucha biológica establecida contra Icerya purchasi, cochinilla que apareció en 1996 en esta isla, probablemente acarreada por aves desde la península, y que ese mismo año mató más la mitad de la población de Alfalfa arbórea y afectó gravemente al resto. Periódicamente se liberan en esta isla ejemplares del coleóptero Rhodolia cardinali, eficaz predador de la plaga.

Medio marino : Los fondos de La Foradada están englobados en una de las zonas de usos restringidos (superficie: 387 ha) de la Reserva Marina de las Islas Columbretes (superficie: 5.543 ha), creada en 1990 por la Secretaría General de Pesca (MAGRAMA). En esta zona no se permite ningún tipo de actividad extractiva, ni el uso de anclas. Está permitido el amarre a las dos boyas localizadas al este y noroeste de la isla y la actividad de buceo con escafandra autónoma únicamente desde estos puntos de amarre, previa autorización y en base a los cupos establecidos en la normativa (cupo anual según normativa para toda la reserva marina: 9500 buzos, el uso de este cupo no suele llegar al 30 % ).

 

Estrategia de gestión : La el medio terrestre de la isla funciona como una efectiva reserva integral, aunque sería deseable un mayor seguimiento de sus comunidades por parte de equipos de investigación.

Bibliografía básica de consulta


  1. L.A. ALONSO MATILLA, J.L. CARRETERO y A.M. GARCIA-CARRASCOSA (eds.), 1987. Islas Columbretes: Contribución al estudio de su medio natural. Generalitat Valenciana. Consellería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes. Monografías nº 3. Valencia.
  2. CARRANZA, S., ARNOLD, E.N. AND AMAT, F. 2004. DNA phylogeny of Lacerta (Iberolacerta) and other lacertine lizards (Reptilia: Lacertidae): did competition cause long-term mountain restriction? Systematics and Biodiversity: 57-77.
  3. CASTILLA, A. M., FERNANDEZ-PEDROSA, V., HARRIS, D.J., GONZALEZ, A., LATORRE, A. & MOYA, A., 1998. Mitochondrial DNA divergence suggests that Podarcis hispanica atrata (Squamata: Lacertidae) from the Columbretes islands merits specific distinction. Copeia, 1998 (4): 1037-1040.
  4. TEMPLADO, J. y CALVO, M. (eds.), 2002. Flora y fauna de la Reserva Marina de las Islas Columbretes. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid.
  5. KERSTING DK, BALLESTEROS E, DE CARALT S, LINARES C (2014) Invasive macrophytes in a marine reserve (Columbretes Islands, NW Mediterranean): spread dynamics and interactions with the endemic scleractinian coral Cladocora caespitosa. Biological Invasions 16, 1599-1610.
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