Cette fiche a été rédigée dans le cadre du projet d’Atlas encyclopédique des Petites Iles de Méditerranée, porté par le Conservatoire du Littoral, l’Initiative PIM, et leurs nombreux partenaires.
This sheet has been written as part of the encyclopedic Atlas of the Small Mediterranean Islands project, carried out by the Conservatoire du Littoral, the PIM Initiative and their numerous partners.
(https://pimatlas.org)

ISLA

Cluster : Columbretes

Subcuenca : ESPAÑA

Isla Grossa

Autores :

Juan JIMÉNEZ (Generalitat Valenciana) & Diego K. KERSTING (Consultor)

Fecha de creación : 04 Mars 2021

Ayuntamiento Castellon de la Plana
Archipiélago
Superficie (ha) 14.0714
Lineal costero (metros) 3005
Distancia a la costa (Millas Náuticas) 26.8288
Altitud máxima (metros) 67
Coordenadas geográficas Latitud 39,894074
Longitud 0,685031
Propiedad  Communidad de Valenciana (100%)
Organismo gestor Secretaría General de Pesca Marina
Figura de protección nacional Parque natural (ES), 1988

Reserva natural (ES), 1994

Reserva marina (ES), 1990

internacional ASPIM, 2001

Lugar de Interés Comunitario, 1997

Zona de Protección Especial (Directiva_aves), 1990


Descripción general


A cerca de 30 millas (56 km) de la costa de Castellón, L’Illa Grossa, el principal islote de las Columbretes, se yergue a 67 m sobre el nivel del mar ocupando una superficie cercana a las 14 ha. La isla emerge desde profundos fondos marinos (-90 m) situados al borde de la plataforma continental. Como el resto del archipiélago, l’Illa Grossa es de origen volcánico, configurando junto a sus islotes próximos (El Mascarat, La Senyoreta y El Mancolibre) una bahía (Puerto Tofiño) formada por calderas encadenadas, orientadas al NE. La Isla tiene forma semicircular, con una distancia máxima entre sus extremos de 1.250 m, una anchura máxima de unos 220 m en su extremo norte, donde se ubica el faro, pero de apenas 40 metros en su zona central. Su aislamiento, pequeño tamaño y localización le otorgan un clima semiárido, con temperaturas suaves todo el año y con una reducida precipitación (300 mm/año). El entorno marino de la isla se caracteriza por abruptas paredes que descienden hasta  40 m de profundidad, en las que domina el recubrimiento algal. Estos fondos rocosos acaban bruscamente en fondos detríticos y de maërl de gran extensión. En el interior de la bahía los fondos son relativamente someros y menos verticales, caracterizados por numerosas crestas y grandes bloques.

Estado de conocimiento


 

Primavera vegetacion (GVA)

Medio terrestre : La singularidad de su origen y ubicación las han hecho objeto de curiosidad desde antiguo. Conocida desde los clásicos, como Serpentaria o Colubraria por la antigua abundancia de serpientes, la primera descripción del medio natural de las islas proviene de la escala del Capitán Smyth, de la marina inglesa, en 1823. Tras la construcción del faro (1855-1857), fueron visitadas por el archiduque austriaco Ludwig von Salvator en 1894, visita de la que surge la primera descripción completa de las islas, de su mar, de sus habitantes y de su flora y fauna. Hasta mediados del siglo XX, las islas, habitadas por fareros y frecuentadas por pescadores, reciben pocas visitas de investigadores, aunque son objeto de cortos estudios botánicos, herpetológicos, entomológicos y ornitológicos. A partir de los años 80 y con las primeras propuestas de protección, las Columbretes y L’Illa Grossa especialmente, empiezan a ser objeto de campañas de investigación del medio terrestre y marino que descubren su singularidad, estado de conservación y amenazas, generando los primeros inventarios de flora y fauna, censos y cartografías que se mantienen hasta la actualidad (ALONSO et al., 1987).

 

Medio marino : Los primeros trabajos de investigación en el medio marino datan de finales de los años 70, a partir de este momento se realizan trabajos puntuales hasta la década de los 90, momento en el que empieza el seguimiento sistemático y periódico de la Langosta Roja (GOÑI et al., 2010; DIAZ et al., 2011). Desde el año 2000 se desarrolla en la reserva marina un extenso programa de seguimiento científico periódico de la flora y fauna de los fondos marinos que rodean L’Illa Grossa, dirigido a la obtención de información de utilidad para su gestión y protección. Durante estos años se ha evaluado, al menos con frecuencia anual, el estado de las principales poblaciones y comunidades, la evolución de las especies invasoras y sus posibles efectos sobre las comunidades autóctonas, además de evaluar periódicamente los efectos del cambio climático sobre el ecosistema marino y registrar de forma continua la temperatura del agua de mar.

Valores relevantes


 

Gavina, Larus Audouini

Culturales : Columbretes han sido la pequeña tierra de marinos, pescadores, piratas y contrabandistas desde su primera utilización en tiempos clásicos como refugio o escondite en mar abierto, lejos de la costa. Por su situación geográfica entre Ibiza y el Ebro, las Illes Columbretes están presentes en las rutas comerciales y de navegación del Mediterráneo desde la antigüedad. Los restos arqueológicos recuperados del fondo marino atestiguan el paso de naves desde época temprana de la romanización. El hallazgo más antiguo hasta la fecha, procede de la Escala del Rosí (embarcadero OE de L’Illa Grossa), un ánfora ibérica datada en el siglo IV-III a.C. fabricada en la Layetania (Cataluña) y de amplia difusión en el Mediterráneo. Su carácter legendario, bien reflejado en la epopeya castellonense de Tombatossals, empieza a desdibujarse con la construcción del faro de l’Illa en época de Isabel II, que provoca la colonización de la isla en la que se asienta una población casi permanente de torreros hasta la automatización de la linterna hacia 1975. Durante este tiempo las islas y sus habitantes son testigos de hechos de guerra (I Guerra Mundial, Guerra Civil Española), naufragios, hambrunas, peligrosos lances de pesca y contrabando que refuerzan el carácter legendario de las islas en unos tiempos en los que no existía el recreo náutico y cuando la conservación de la naturaleza o la investigación apenas tenían eco en tierra firme. Estos últimos intereses despegan con la protección del archipiélago que ha permitido conservar parte de su infraestructura original (faro, casernas, escalas, cementerio) y recuperar buena parte del patrimonio oral y escrito antiguo.

 

Geológicos : El archipiélago de las Illes Columbretes es la parte emergida de un extenso campo volcánico (90 x 40 km) sumergido a profundidades de -80 y – 90m, considerado como único en el Mediterráneo, siendo uno de los raros ejemplos de volcanismo cuaternario en este mar (MUÑOZ et al., 2005). L’Illa Grossa está formada por materiales basaníticos, correspondientes a erupciones submarinas y aéreas datadas entre 0,3 y 1,0 millones de años, mientras que algunas de las formaciones sumergidas podrían ser mucho más recientes (~ 13.000 años).

 

Biodiversidad terrestre : Hoy en día, abunda en L’Illa Grossa la Alfalfa arborea (Medicago citrina) arbusto refugiado en islotes de Ibiza, Cabrera, Alicante y en Columbretes, ya que no soporta la presencia de los habituales herbívoros introducidos en islas (cabras, conejos, ratas). De hecho desapareció de esta isla hasta que en 1989 se reintroduce por medio de semillas y esquejes recogidos en La Foradada y La Ferrera. Respecto a invertebrados, L’Illa Grosa hospeda varios endemismos entre los que se encuentra un caracol (Trochoidea molinae) y 10 insectos endémicos del archipiélago, singularmente tenebriónidos. Igualmente endémica es la lagartija de Columbretes (Podarcis atrata), presente también en otros islotes del archipiélago. La serpiente que dio nombre a las islas (probablemente Vipera latastei) fue erradicada tras la construcción del faro. En l’Illa crían la Gaviota de Audouin (Larus audouinii), Gaviota patiamarilla (Larus michaellis), Halcón de Eleonor (Falco eleonorae), Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), Pardela cenicienta (Calonectris diomedea) y Paíño europeo (Hydrobates pelagicus). Por su localización geográfica, L’Illa Grossa acoge cada año una enorme cantidad de aves migradoras que las usan para descansar en su cruce del Mediterráneo. Antiguamente aprovechadas por la caza, hoy son objeto de estudio, con decenas de miles de ejemplares anillados.

 

Biodiversidad marina : La topografía de los fondos marinos que circundan el exterior de L’Illa Grossa se caracteriza por paredes verticales y subverticales que alcanzan  profundidades que rondan los 40 m, donde dan paso a fondos detríticos y de rodolitos o maërl. En la bahía que encierra la isla (Puerto Tofiño) los fondos son mayoritariamente rocosos, formados por crestas y grandes bloques entre -5 y -30 m (TEMPLADO & CALVO, 2002). En los fondos marinos de L’Illa Grossa encuentran representación muchas de las comunidades de los fondos infralitorales y circalitorales del Mediterráneo. Los paisajes dominantes se caracterizan, en los fondos someros y bien iluminados, por frondosas y extensas comunidades de algas fotófilas, dominadas por algas Dyctiotales (Dictyopteris polypodioides) y Cystoseiras (Cystoseira mediterranea, C. savageauana, C. compressa) que en profundidad dan paso, en muchos enclaves, a bosques bien desarrollados del alga de profundidad C. zosteroides. Las partes más verticales y esciáfilas del exterior de L’Illa Grossa están densamente tapizadas por el alga Halimeda tuna y presentan numerosas cavidades, generalmente de pequeño tamaño, que albergan comunidades mixtas vegetal-animal con importante presencia de algas coralináceas incrustantes y peisoneliáceas y de esponjas, briozoos y antozoos. En la base de estas paredes, generalmente a partir de 30-35m de profundidad se encuentran los fondos de coralígeno, de gran desarrollo e incomparable estado de conservación, con presencia de la gorgonia roja Paramuricea clavata. El coralígeno limita con los fondos detríticos y maërl a partir de los 40-45m de profundidad. En los fondos de coralígeno y en la zona limítrofe entre éstos y los fondos de maërl, se encuentra el hábitat mayoritario de la abundante Langosta Roja Palinurus elephas, cuya recuperación ha sido un éxito en Columbretes (GOÑI et al., 2010),  y de una rica comunidad de pequeños peces bentónicos de profundidad dominada por el góbido Gobius kolombatovici. Aunque las cuevas submarinas no son abundantes en los fondos de L’Illa Grossa, el gran tamaño de las existentes ha permitido el desarrollo de interesantes comunidades cavernícolas, compuestas por especies animales (esponjas, cnidarios, poliquetos, braquiópodos y crustáceos). En el interior de la Bahía de L’Illa Grossa cabe destacar la presencia de una de las formaciones de colonias y arrecifes del coral endémico del Mediterráneo Cladocora caespitosa más extensas de este mar, que forman un hábitat característico entre la comunidad de algas fotófilas (KERSTING & LINARES, 2012). En las zonas más protegidas de la bahía y en los fondos de maërl localizados en su apertura hacia el noreste, se desarrollan extensas poblaciones de las nacras Pinna nobilis y P. rudis. Los peces son muy abundantes en las aguas de L’Illa Grossa, como ejemplos los grandes meros Epinephelus marginatus, las corvas Sciaena umbra, los sargos Diplodus sargus, las escorpas Scorpaena scrofa o los dentones Dentex dentex.

Amenazas


 

Medio terrestre : Las amenazas actuales, una vez regulado el uso público y eliminadas las alteraciones introducidas por la ocupación humana (especies invasoras y residuos), son las que provienen de la interacción de las aves marinas con la pesca en un entorno muy amplio. Estas incluyen tanto la dependencia de la Gaviota de Audouin de los descartes pesqueros como la mortalidad de las pardelas cenicientas en palangres. La introducción fortuita de la cochinilla exótica Iceria purchasi en 1996 ha supuesto la reducción de la población de M. citrina en años de sequía.

 

Medio marino : Las amenazas relacionadas directamente con la acción humana están prácticamente excluidas de esta zona por tratarse de una reserva marina con regulación del uso público y vigilancia continua. Existen 16 boyas para amarre para embarcaciones utilizadas tanto para descanso y seguridad como para el buceo de recreo.  Las principales amenazas actuales se derivan del cambio global, concretamente del calentamiento del agua y la introducción de especies invasoras. El aumento continuado de la temperatura del agua ha tenido un gran impacto sobre los arrecifes del coral (C. caespitosa), provocando durante la última década la desaparición de más del 50 % de la superficie ocupada por este coral (cuadro 1, KERSTING et al., 2013). También la gorgonia roja (Paramuricea clavata) ha sufrido mortandades asociadas al calentamiento del agua en la zona, que han afectado a la fracción más somera de sus poblaciones. Por otra parte, las algas invasoras (Lophocladia lallemandii y Caulerpa cylindracea), presentes en L’Illa Grossa desde 2006, han modificado significativamente el paisaje submarino tanto en los fondos del interior de la bahía como en los exteriores (KERSTING et al., 2014). La densa cobertura que desarrollan estas algas invasoras puede tener preocupantes efectos sobre el reclutamiento y supervivencia de muchas especies bentónicas.

CUADRO 1 : L’Illa Grossa como centinela del cambio climático: los arrecifes de Cladocora caespitosa y el calentamiento del agua.

Por Diego K. KERSTING (Consultor).


En la bahía de L’Illa Grossa (Islas Columbretes) se encuentra una de las mayores concentraciones de arrecifes y colonias del coral endémico del Mediterráneo Cladocora caespitosa. Este coral bioconstructor llegó a formar grandes arrecifes monoespecíficos en el Mediterráneo hace millones de años, sin embargo en la actualidad las formaciones arrecifales de Cladocora caespitosa son extremadamente raras, llegándose a considerar relictas.

 

La caldera sumergida de L’Illa Grossa alberga miles de colonias de este coral, que ocupan una superficie total de 3.000 m2 y cuyas edades podrían sobrepasar en algunos casos los 300 años, lo que en su conjunto aporta un importante y reconocido valor patrimonial a esta población.

 

Cladocora caespitosa es una especie de dinámica muy lenta, con tasas crecimiento y reclutamiento extremadamente bajas, que son compensadas por la gran longevidad de sus colonias y su baja mortalidad natural; características que hacen que este coral sea altamente vulnerable a cualquier tipo de perturbación dada su limitada capacidad de recuperación.

 

Esta especie ha sufrido preocupantes mortandades durante la primera década del 2000, asociadas al calentamiento del agua derivado del cambio climático. La relación de las mortandades masivas con el aumento de la temperatura del agua ha sido estudiada en Columbretes durante más de una década, detectándose la muerte parcial o total de las colonias del coral tras 8 veranos entre los años 2003 y 2012. Los años en los que se registraron estos episodios coincidieron con un notable aumento en la frecuencia de veranos con anomalía térmica positiva y la muerte de las colonias se detectó siempre y únicamente tras veranos anormalmente cálidos. El primer y más virulento episodio se registró tras el verano de 2003, considerado como el más caluroso en Europa desde 1500. Tras este verano  murió en Columbretes un cuarto de la población de Cladocora caespitosa y se estima que más del 50 % de la superficie ocupada por las colonias del coral desapareció durante el periodo de tiempo comprendido entre 2003 y 2012. Cabe destacar que el análisis de la serie histórica de la temperatura del agua en la bahía de L’Illa Grossa muestra una tendencia de calentamiento de 0,04 ºC año-1 entre 1991 y 2012 y que la frecuencia de anomalías térmicas positivas se cuadriplicó durante la década del 2000.

 

Los estudios realizados en Columbretes han sido de gran utilidad para la reciente inclusión de Cladocora caespitosa en la categoría de en peligro de lista roja de la UICN y muestran la relevancia de las reservas marinas como laboratorios naturales en el estudio del cambio climático y sus efectos sobre el ecosistema marino.

 

Fig 1. Anomalías térmicas del agua superficial (SST anomaly) y mortalidad (% de necrosis medio) de Cladocora caespitosa. Fuente: Kersting et al. (2013).

Gestión y conservación


 

Medio terrestre : Esta isla, y el resto del archipiélago, se declararon Reserva Natural en 1988 y desde entonces cuenta con un servicio de guardería y es objeto de programas de conservación. Las primeras acciones consistieron en la regulación del uso público, limitado el número de visitantes diarios (L’Illa Grossa es la única del archipiélago donde se puede desembarcar), delimitando las zonas de acceso y el tiempo de estancia. Ese año se erradicó el conejo doméstico, asilvestrado en l’Illa, y  se redujo la población de chumberas (Opuntia ficus-indica). Posteriormente se prosiguió con la reintroducción de algunas especies como la mencionada M. citrina, el lentisco (Pistacia lentiscus) y el palmito (Chamaerops humilis), ya citadas por Smyth. La ordenación del uso público y la regulación pesquera propiciaron la colonización de l’Illa por el Cormorán moñudo en 1994. Especie emblemática del archipiélago, la colonia de Gaviota de Audouin, que normalmente se ha instalado en la Grossa, ha sido objeto de distintas actuaciones de gestión, con éxito desigual debido a factores externos (PEREZ et al., 2009).

 

Medio marino : Los fondos de L’Illa Grossa están englobados en una de las zonas de usos restringidos (superficie: 269 ha) de la Reserva Marina de las Islas Columbretes (superficie: 5.543 ha), creada en 1990 por la Secretaría General de Pesca (MAGRAMA). En esta zona no se permite ningún tipo de actividad extractiva, ni el uso de anclas. Está permitido el amarre a las boyas existentes y la actividad de buceo con escafandra autónoma en ciertas zonas, previa autorización y en base a los cupos establecidos en la normativa (el cupo anual para toda la reserva marina según la normativa vigente es de 9.500 buzos, el uso de este cupo no suele llegar al 30 % ).

Bibliografía básica de consulta


  1. Agradecemos a Asunción FERNANDEZ (CASCV) la aportación de información sobre arqueología subacuática en L’Illa Grossa.

  2. L.A. ALONSO MATILLA, J.L. CARRETERO y A.M. GARCIA-CARRASCOSA (eds.), 1987. Islas Columbretes: Contribución al estudio de su medio natural. Generalitat Valenciana. Consellería de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes. Monografías nº 3. Valencia.
  3. DÍAZ D, MALLOL S, PARMA AM, GOÑI R (2011) Decadal trend in lobster reproductive output from a temperate marine protected area. Marine Ecology Progress Series 433:149-157
  4. GOÑI R, HILBORN R, DIAZ D, MALLOL S, ADLERSTEIN S (2010) Net contribution of spillover from a marine reserve to fishery catches. Marine Ecology Progress Series 400:233-243
  5. KERSTING DK, BALLESTEROS E, DE CARALT S, LINARES C (2014) Invasive macrophytes in a marine reserve (Columbretes Islands, NW Mediterranean): spread dynamics and interactions with the endemic scleractinian coral Cladocora caespitosa. Biological Invasions 16, 1599-1610
  6. KERSTING DK, BENSOUSSAN N, LINARES C (2013) Long-term responses of the endemic reef-builder Cladocora caespitosa to Mediterranean warming. Plos One 8:e70820
  7. KERSTING DK & LINARES C (2012) Cladocora caespitosa bioconstructions in the Columbretes Islands Marine Reserve (Spain, NW Mediterranean): distribution, size structure and growth. Marine Ecology 33:427–436
  8. MUÑOZ A, LASTRAS G, BALLESTEROS M, CANALS M, ACOSTA J, UCHUPI E (2005) Sea floor morphology of the Ebro Shelf in the region of the Columbretes Islands, Western Mediterranean. Geomorphology 72: 1-18
  9. PÉREZ, I., MÍNGUEZ, E., SARZO, B., VILLUENDAS, E., MARTÍNEZ, A., ORO, D., CARDA, J. & JIMÉNEZ, J., 2009. Lesson from the management of Audouin’s Gull, Larus audouinii, in Eastern Spain (1999-2008): recommended guidelines. Consellería de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda. Generalitat Valenciana. Valencia.
  10. TEMPLADO, J. y CALVO, M. (eds.), 2002. Flora y fauna de la Reserva Marina de las Islas Columbretes. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid.

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